Fe que se toca

Los Sacramentales
de la Iglesia

"Signos sagrados instituidos por la Iglesia para santificar los momentos de la vida."

¿Qué son?

Instrumentos de
gracia y protección

Los sacramentales son signos sagrados instituidos por la Iglesia Católica que preparan a los fieles para recibir la gracia de los sacramentos y santifican los diferentes momentos de la vida cotidiana.


A diferencia de los sacramentos, que fueron instituidos directamente por Cristo, los sacramentales son creados por la Iglesia y actúan mediante la fe y la oración de quien los usa, disponiendo el alma para recibir la gracia divina.

"La Iglesia dispone de sacramentales. Estos son signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales."

— Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1667
💧 I

Primer sacramental

Agua Bendita

El agua bendita es uno de los sacramentales más antiguos y usados en la Iglesia. Al ser bendecida por el sacerdote, se convierte en un poderoso instrumento de gracia que recuerda el Bautismo, purifica el alma de los pecados veniales y aleja el mal. Su uso en el hogar es una forma concreta de invocar la protección de Dios sobre la familia.

"Los rociaré con agua pura y quedaréis purificados; de todas vuestras impurezas y de todos vuestros ídolos os purificaré."

— Ezequiel 36, 25
  • Al entrar y salir del hogar, santiguarse con agua bendita recordando el Bautismo.
  • Bendecir las habitaciones del hogar, especialmente antes de dormir.
  • Rociar el hogar en momentos de tormenta, angustia o peligro.
  • Dársela a los enfermos como signo de consuelo y protección divina.
  • Usarla al inicio de la oración familiar para disponerse a la presencia de Dios.
🫙 II

Segundo sacramental

Aceite Bendito

El aceite bendito tiene una profunda raíz bíblica como signo de fortaleza, sanación y consagración. En la tradición católica, ungir con aceite bendito es un gesto de súplica por la salud del cuerpo y del alma, la protección ante el mal y la fortaleza espiritual en los momentos de prueba. Es especialmente significativo en la oración por los enfermos.

"¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor."

— Santiago 5, 14
  • Ungir la frente de los enfermos rezando por su sanación.
  • Trazar una cruz con aceite en el dintel de la puerta del hogar para pedir protección.
  • Ungir los umbrales de la casa como gesto de consagración a Dios.
  • Usarlo en momentos de angustia espiritual rezando el Salmo 23.
  • Ungir a los niños antes de dormir como signo de protección angélica.
🧂 III

Tercer sacramental

Sal Bendita

La sal es símbolo de incorruptibilidad, preservación y sabiduría. Desde los tiempos del Antiguo Testamento era usada en los sacrificios religiosos. La Iglesia la bendice y la usa como signo de purificación y protección. La sal bendita aleja el mal, purifica los lugares y los alimentos, y es un recordatorio de nuestra llamada a ser "sal de la tierra".

"Vosotros sois la sal de la tierra. Si la sal se vuelve sosa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisoteada por los hombres."

— Mateo 5, 13
  • Echar un poco en las esquinas del hogar para purificar el ambiente.
  • Agregar una pizca al agua para hacer agua bendita casera junto a una oración.
  • Esparcir en los umbrales de puertas y ventanas como signo de protección.
  • Usarla al bendecir la mesa antes de los alimentos.
  • Llevar un poco consigo como recordatorio de la vocación cristiana.
📿 IV

Cuarto sacramental

El Santo Rosario

El Rosario es la oración mariana por excelencia. A través de la meditación de los misterios de la vida de Cristo y la Virgen María, el Rosario dispone el alma a la contemplación, fortalece la fe y obtiene gracias especiales para quien lo reza con devoción. Ha sido recomendado por innumerables Papas como arma poderosa contra el mal y camino seguro hacia la paz.

"El Rosario es el compendio de todo el Evangelio. Quien reza el Rosario con fe, meditando sus misterios, tiene en sus manos un instrumento poderoso de santificación."

— San Juan Pablo II
  • Comenzar con el Credo, un Padre Nuestro y tres Ave Marías por la fe, esperanza y caridad.
  • Anunciar cada misterio y meditar brevemente en él antes de rezar el decenio.
  • Rezar un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria en cada misterio.
  • Terminar con la Salve Regina y la letanía lauretana si se desea.
  • Rezarlo en familia es la forma más poderosa — la familia que reza unida, permanece unida.
📦

¿Qué incluye nuestro kit?

Nuestros kits de sacramentales se entregan con elegantes empaques listos para que cada persona coloque su agua, aceite y sal bendita — obtenidos en su parroquia o con su sacerdote de confianza. Esto hace que el kit sea aún más personal y significativo, pues los sacramentales los bendice el sacerdote de tu comunidad.

Cada kit incluye también un rosario personalizado según la fe e intención de quien lo recibe — porque creemos que la oración más poderosa es la que nace del corazón de cada persona.

"Llevar lo sagrado
a cada hogar"

Nuestros kits incluyen elegantes empaques listos para que cada persona coloque su agua, aceite y sal bendita, acompañados de un mini libro de oraciones y un rosario personalizado según la fe e intención de cada persona. Un regalo único, lleno de significado.

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